Third City Christian Church - en Espanol

Ground Breaking
28 de Junio, 2026:
Overflow
(Construir y Ser Construidos)

Cuando tenía unos 7 años, conseguí mi primer "trabajo de verano"... trabajando como técnico para Bob's TV Repair.

No se preocupen, no se violó ninguna ley de trabajo infantil.

Bob era mi papá.

Y mi pago consistía en botellas de vidrio de root beer que comprábamos en las ferreterías de los pequeños pueblos.

Esto fue en la época en la que un televisor podía pesar entre 200 y 300 libras... y cuando realmente los reparabas cuando se dañaban, en lugar de tirarlos y comprar uno nuevo.

(Imagen de un televisor consola)

Viajábamos de granja en granja... escuchando a Johnny Cash y a Paul Harvey durante el trayecto.

En cada parada seguíamos el mismo procedimiento.

Primero quitábamos todas las decoraciones que estaban encima del televisor.

Luego lo separábamos de la pared.

Y entonces Danny se ponía manos a la obra.

Alguien tenía que quitar la tapa trasera del televisor.

Después de retirar los cuatro tornillos... mi papá cambiaba algunos fusibles o bombillos... ajustaba algún cable.

Y luego volvía a entrar en acción... colocaba nuevamente la tapa.

Conectábamos el televisor.

Encendíamos el interruptor...

Y, efectivamente... volvía a funcionar justo a tiempo para la siguiente telenovela.

Entonces nos íbamos a la siguiente casa... con la cabeza en alto.

Otra victoria para Bob's TV Repair.

En aquel tiempo yo pensaba que era una pieza indispensable del equipo.

Pero el trabajo se había estado haciendo mucho antes de que yo apareciera.

Y en los días en que mis tardes estaban ocupadas con otras actividades de niño... no creo que mi papá se quedara sentado en una granja preguntándose cómo iba a quitar la tapa trasera de algún televisor.

Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que estaba participando en algo importante... pero yo no era quien hacía que todo funcionara.

Yo tenía un papel.

Mi papá era quien hacía el verdadero trabajo de reparación.

Y, en muchos sentidos, así es como se siente el día de hoy.

Nosotros tenemos un papel que desempeñar.

Pero Dios... nuestro Padre celestial... es quien realmente está haciendo la obra.



Como iglesia, hemos esperado este día desde hace bastante tiempo.

Y ciertamente no es la primera vez que hacemos algo así.


Y estoy bastante seguro de que tampoco será la última.

Durante las últimas cinco décadas hemos sido bendecidos siendo una iglesia que sigue creciendo.

Hemos tenido el privilegio de ver muchísimas vidas transformadas.

Y en seis ocasiones a lo largo de esos cincuenta años hemos emprendido proyectos simplemente para hacer espacio para más personas.

Como pueblo de Dios...

Hemos planeado.

Hemos orado.

Como pueblo de Dios...

Hemos dado con generosidad y sacrificio...

Sabiendo que juntos podemos lograr mucho más de lo que cualquiera de nosotros podría lograr por sí solo.

Pero también sabiendo que, en todo el camino... siempre se ha tratado de lo que Dios puede hacer.

Mucho más de lo que alguna vez se ha tratado de lo que nosotros podemos hacer.



Pablo, un apóstol que escribió una gran parte del Nuevo Testamento, entendía muy bien esta verdad y habló de ella en 1 Corintios.

Los creyentes de Corinto estaban discutiendo unos con otros.

Trataban de demostrar quién era mejor.

Se jactaban de quién los había llevado a la fe y de quién los estaba ayudando a crecer espiritualmente.

Uno decía con orgullo:

"Yo sigo a Pablo."

Y otro respondía:

"Pues yo sigo a Apolos."

"Yo planté la semilla en sus corazones, y Apolos la regó, pero fue Dios quien la hizo crecer. No es importante quién planta ni quién riega. Lo importante es que Dios hace crecer la semilla. El que planta y el que riega trabajan juntos con un mismo propósito, y cada uno será recompensado por su propio trabajo. Porque ambos somos colaboradores de Dios. Y ustedes son el campo de Dios; ustedes son el edificio de Dios."

1 Corintios 3:6-9 (NTV)


Pablo no dice que plantar no sea importante.

No dice que regar sea innecesario.

Simplemente dice que ninguno de los dos merece el crédito.

Porque solo Dios puede dar vida.

Solo Dios cambia un corazón.

Solo Dios restaura un matrimonio.

Solo Dios trae de regreso al hijo pródigo.

Solo Dios edifica Su iglesia.

Solo Dios puede tomar a alguien que está espiritualmente muerto y darle vida.


Qué manera tan sabia de ver las cosas.

Yo hice algo.

Y tú también... y tú... y tú... y tú.

Y todo lo que estamos haciendo hoy se suma a todo lo que otras personas hicieron en los proyectos anteriores.

Dinero entregado.

Tiempo invertido.

Invitaciones hechas.

Oraciones elevadas.

Pero en cada paso del camino recordamos que siempre se ha tratado de lo que Dios está haciendo.



Así que hoy marcamos el inicio de un proyecto... mientras seguimos avanzando en otro.

Primero, el proyecto en el que hoy estamos enfocados.

Dios edifica A TRAVÉS de nosotros.

Un edificio físico que servirá como nuestro nuevo Centro de Adoración.

En marzo, se les pidió a todas las familias y a cada persona de nuestra iglesia que consideraran cuánto podrían aportar económicamente para este proyecto.

Como resultado del desbordamiento del amor de Dios hacia nosotros y hacia los demás.

Overflow: 585 hogares se han comprometido a dar más de 7.3 millones de dólares.

Como resultado de esa generosidad colectiva... hoy podemos hacer lo que estamos haciendo.

Clavar una pala en la tierra... y marcar el comienzo de un nuevo capítulo.


35,000 pies cuadrados.

Capacidad para más de 1,550 personas.

Simplemente haciendo todo lo necesario para asegurarnos de que haya espacio para "nuestros Unos".

Las personas que Dios ha puesto cerca de cada uno de nosotros y que necesitan una iglesia como Third City.



Durante los últimos meses hemos trabajado muy de cerca con...

Wilkins Architecture

Chief Construction

Pinnacle Bank

Nuestro equipo pastoral, los ancianos y el equipo de finanzas también han aportado sus ideas.

Todo con un solo objetivo...

Administrar sabiamente los recursos que Dios nos ha confiado.

Hacemos todo esto y hoy nos comprometemos con este proyecto sabiendo que...

Dios ha estado edificando mucho antes de este día.

Jesús hizo una promesa hace dos mil años:


"Edificaré mi iglesia, y todas las fuerzas del Hades no la conquistarán."

Mateo 16:18b (NTV)


Él dijo:

"Yo edificaré mi iglesia."

No dijo: "Ustedes la edificarán."

No dijo: "Sus ancianos la edificarán."

No dijo: "Su equipo pastoral la edificará."

No dijo: "Su campaña de capital la edificará."

Él dijo:

"Yo edificaré mi iglesia."

Y cada generación simplemente tiene el privilegio de tomar una pala y unirse a Él.

Durante casi cincuenta años...

Él ha estado edificando esta iglesia: Third City Christian Church.


EN SEGUNDO LUGAR,

Dios edifica EN nosotros

Me encantó el pasaje que Ransom leyó hace un momento, de Mateo 7.

Nos recuerda que las personas sabias construyen sobre un fundamento sólido.

En cuanto a este nuevo edificio... para esa parte confiamos en CHIEF Construction.

Pero cuando se trata de quiénes somos y de lo que somos como iglesia... confiamos en Jesús y hacemos todo lo posible por mantener nuestros ojos puestos en Él.

Para que, cuando lleguen las lluvias... y soplen los vientos...

permanezcamos firmes,

porque estamos edificados sobre la Roca que es Jesucristo.


"Acérquense a Jesucristo. Él es la piedra viva que la gente rechazó, pero que Dios escogió y honró. Y ahora ustedes también son piedras vivas que Dios utiliza para edificar una casa espiritual. Además, son un sacerdocio santo que, por medio de Jesucristo, ofrece sacrificios que agradan a Dios."

1 Pedro 2:4-5 (TLA)


Me encanta esa imagen.

Jesús es nuestra Piedra Angular,

pero Dios nos usa a nosotros como piedras vivas que, al ser colocadas alrededor de Jesús y alineadas con Él, formamos una casa espiritual.

Una casa fuerte...

con espacio para muchos...

que honra a Dios...

e invita a otros a entrar.



Mientras atravesamos todo el proceso de construir un nuevo edificio físico...

nos recordamos a nosotros mismos que nosotros somos la Iglesia.

Cuando hablamos con alguien acerca de Third City Christian Church, no nos enfocamos en un edificio ubicado en 4100 W. 13th Street.

Nos enfocamos en quiénes somos...

y en quiénes Dios nos está transformando para llegar a ser...

en Jesucristo.

El proyecto de construcción más importante sigue siendo...

nuestros corazones y nuestras mentes.

Cada salón representa una familia.

Cada espacio para un ministerio representa a una persona que Dios ama.

Pero si el edificio se levanta y nuestra fe no...

Si aumentan los metros cuadrados, pero no aumenta nuestro amor...

Si el auditorio se expande, pero nuestros corazones no...

Entonces habremos perdido el verdadero propósito.

Porque Dios no está interesado únicamente en construir un edificio.

Él está comprometido a formar un pueblo.



El verdadero proyecto de construcción está EN nosotros.

Jesús sigue moldeándonos.

Jesús sigue ensanchando nuestros corazones.

Jesús sigue edificando Su Iglesia.

Hoy celebramos dos proyectos de construcción:

el que Dios hará a través de nosotros,

y el que Dios continuará haciendo en nosotros.

Cuando ambos proyectos avanzan juntos...

Dios será glorificado...

Jesús será exaltado...

y nosotros, como familia de la iglesia,

experimentaremos una nueva dimensión de lo que significa vivir como Amor Sin Límites (Love Unlimited).

Así que hoy clavamos nuestras palas en la tierra.

Celebramos lo que Dios va a hacer a través de nosotros.

Pero también renovamos nuestro compromiso con lo que Dios quiere hacer en nosotros.

Porque dentro de muchos años, cuando personas crucen las puertas de este edificio y encuentren esperanza...

sanidad...

perdón...

propósito...

y salvación en Jesucristo...

el milagro más grande no será que se haya construido un edificio.

El milagro más grande será que Dios nunca dejó de construir a Su pueblo.

Porque mucho después de que este edificio esté terminado...

Dios todavía no habrá terminado con nosotros.